19 de marzo de 2010

Fotogénica.


Nunca he sido fotogénica. Cuando me sacaban una foto, era normal que yo esbozara un amago de sonrisa que no se correspondía con lo que quería transmitir. Cuando vi que eso no funcionaba, probé otras cosas: hinchar los mofletes, hasta que me di cuenta de que no compensaba la flacidez posterior en mis mejillas; sacar la lengua, pero me di cuenta de que no pegaba conmigo; poner cara interesante, hasta que me di cuenta de que no era interesante en absoluto.
¿Mi secreto? Ahora, salgo seria cuando tengo que salir, y sonrío cuando estoy feliz.
Nunca se me ha dado bien fingir, soy así.